Monroe, Connecticut – La muñeca Annabelle, conservada desde 1970 por los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren, ha sido centro de múltiples relatos de sucesos extraños, algunos incluso mortales, que han contribuido a consolidar su fama como uno de los objetos más escalofriantes de la historia moderna del ocultismo.
Aunque escépticos descartan estos testimonios como simples leyendas urbanas, Annabelle ha estado vinculada a episodios documentados por la Sociedad de Investigación Psíquica de Nueva Inglaterra (NESPR), y recientemente ha vuelto al centro de la conversación tras la muerte del investigador Dan Rivera, quien realizaba una gira con la muñeca.
1. El caso original: una enfermera aterrorizada (1970)
La historia de Annabelle comenzó cuando una madre compró una muñeca Raggedy Ann como regalo para su hija Donna, estudiante de enfermería en Hartford, Connecticut. Poco después, Donna y su compañera de apartamento, Angie, notaron comportamientos extraños: la muñeca cambiaba de posición y aparecían mensajes escritos en papel pergamino con frases como “Ayúdanos” y “Ayuda a Lou”, pese a que no tenían ese tipo de papel en casa.
Lou, amigo cercano de ambas, sufrió un ataque inexplicable que dejó marcas de garras en su pecho. Un médium les informó que el espíritu de una niña llamada Annabelle Higgins poseía la muñeca, pero los Warren determinaron que en realidad se trataba de una entidad demoníaca que buscaba poseer a una de las jóvenes.
Desde entonces, Annabelle fue resguardada en una vitrina especial dentro del Museo del Ocultismo en Monroe, Connecticut.
2. El motociclista que se burló… y murió
Uno de los relatos más citados ocurrió cuando un joven visitó el museo de los Warren con su novia. Según testigos, el joven comenzó a golpear la vitrina de la muñeca, desafiándola a hacerle daño. Ed Warren intervino, advirtiéndole que no provocara a la entidad.
Horas más tarde, el joven falleció en un accidente de motocicleta. Su pareja, que sobrevivió, relató que se estaban riendo del objeto justo antes de perder el control del vehículo.
3. El sacerdote que no creyó… y casi muere
Otro episodio inquietante involucra a un sacerdote católico que visitó el museo y se burló de la reputación de Annabelle, calificándola de “muñeca sin poder”. Lorraine Warren le pidió que fuera respetuoso, pero el sacerdote ignoró la advertencia.
Ese mismo día, sufrió un grave accidente automovilístico. Tras sobrevivir, afirmó haber visto a la muñeca reflejada en el espejo retrovisor justo antes del impacto.
4. Síntomas físicos tras las visitas
A lo largo de los años, visitantes del museo han reportado efectos físicos tras acercarse a Annabelle. Mareos, náuseas, marcas inexplicables en la piel, fallos en dispositivos electrónicos y pesadillas recurrentes con la muñeca han sido algunos de los síntomas descritos.
Debido a estos incidentes, los Warren mandaron a construir una vitrina sellada con oraciones y símbolos religiosos, diseñada para contener la energía negativa. Solo ellos podían manipularla, y estaba acompañada de un letrero que advertía: “No abrir bajo ninguna circunstancia”.
5. La muerte reciente de Dan Rivera
El 13 de julio de 2025, Dan Rivera miembro activo de la NESPR fue hallado sin vida en su habitación de hotel en Straban Township, Pensilvania, durante la gira “Devils on the Run”, en la que se presentaba a Annabelle ante el público.
El informe preliminar de la Policía Estatal indica que no había signos sospechosos en la escena. Según registros del condado de Adams, paramédicos intentaron reanimarlo tras una llamada de emergencia, pero los esfuerzos fueron infructuosos. Tenía 54 años.
6. Rumores recientes: incendios y fugas
Durante la gira de 2025, circularon rumores virales en redes sociales sobre una supuesta desaparición de Annabelle. Algunos usuarios incluso la vincularon con una fuga de presos en Nueva Orleans y un incendio que destruyó la histórica Nottoway Plantation en Luisiana.
Sin embargo, Tony Spera director de NESPR y actual custodio de la muñeca negó estas versiones. Aclaró que Annabelle nunca abandonó el resguardo oficial y desmintió cualquier conexión con dichos eventos.