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Milton Morrison defiende gestión frente al Intrant: entre el rescate del control estatal y el combate a la corrupción

SANTO DOMINGO – En el marco de la rendición de cuentas desde el hotel JW Marriott, el director ejecutivo del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), Milton Morrison, defendió con firmeza sus dos años de gestión, calificando la institución como una «papa caliente» que ha requerido medidas drásticas para enfrentar sabotajes, intereses económicos y debilidades estructurales históricas.

Al ser cuestionado sobre los entaponamientos y el caos vehiular, Morrison fue enfático al afirmar que: «la solución del problema del caos del tránsito de la República Dominicana es la implementación de la ley. La gente tiene que sentir que cuando comete una falta tiene que pagar por eso. Consecuencias más duras», afirmó durante una entrevista realizada este miércoles en el programa Esto No es Radio Show.

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Morrison fue enfático al señalar que, al asumir el cargo, se encontró con una institución permeada por problemas de gran magnitud que no eran evidentes desde fuera. Uno de los mayores retos fue el colapso del sistema semafórico del Gran Santo Domingo debido a un sabotaje ocurrido apenas un mes después de su llegada.

«Gracias a Dios, hoy en día los semáforos están bajo el control del Estado, como debió estar siempre», aseguró el funcionario, subrayando que anteriormente el sistema no era manejado directamente por el Intrant a pesar de lo estipulado por la ley.

El éxito del nuevo sistema de licencias

Como uno de los hitos más significativos de su administración, el ingeniero Morrison destacó la transformación del sistema de emisión de licencias de conducir. Según explicó, el sistema anterior no solo operaba con materiales de baja calidad y software que no pertenecía al Estado, sino que generaba pérdidas mensuales de entre 20 y 30 millones de pesos.

«Hicimos el doble, con mejor calidad y 300 millones para el Estado», puntualizó Morrison al referirse a las ganancias generadas en apenas cinco meses tras la implementación de un nuevo modelo basado en policarbonato y tecnología propia. Además, resaltó la expansión del servicio de 14 a 31 provincias, facilitando el acceso a los ciudadanos en todo el país.

Denuncia de intentos de soborno y ética profesional

En una declaración sin precedentes, el director del Intrant reveló haber sido objeto de intentos de soborno por parte de sectores interesados en las licitaciones de la institución. «A mí me ofrecieron un millón de dólares en efectivo y tres millones de pesos mensuales durante cinco años para que yo me asociara en el tema de la licitación. Y mi respuesta fue no», relató Morrison, confirmando que interpuso la denuncia formal contra la empresa involucrada.

El funcionario afirmó que su compromiso es hacer «lo correcto por encima de la popularidad», rechazando beneficios personales que irían en detrimento del patrimonio público.

Claridad en las funciones y llamado a la fiscalización

Ante las críticas por el caos vial, Morrison aclaró que el Intrant es un órgano regulador y normativo, pero que la fiscalización y aplicación de multas recae sobre la DIGESETT y la Procuraduría General de la República. Abogó por la implementación de una «mano dura» y el cumplimiento real de la Ley 63-17, señalando que las multas actuales de mil pesos no cumplen con el rigor de la ley, que estipula montos equivalentes a un salario mínimo.

«La solución del problema del caos del tránsito de la República Dominicana es la implementación de la ley. La gente tiene que sentir que cuando comete una falta tiene que pagar por eso», sentenció, citando recomendaciones de expertos internacionales.

Finalmente, Morrison hizo un llamado a los legisladores para modificar aspectos de la ley que permitan unificar el mando en el sistema de transporte, evitando la dispersión de funciones que actualmente dificulta una gestión más eficiente del tráfico en ciudades críticas como Santo Domingo.