Nueva York.- Estados Unidos intensificó los controles sobre los conductores extranjeros de vehículos comerciales, una política que ha provocado que cientos de camioneros sean retirados de circulación por incumplir requisitos federales relacionados con sus licencias y cualificaciones para operar en las carreteras del país.
La ofensiva forma parte de una estrategia más amplia de la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) para reforzar las condiciones exigidas a quienes conducen camiones y autobuses comerciales, especialmente aquellos que poseen licencias comerciales no domiciliadas, conocidas como non-domiciled CDL.
Entre las acciones reportadas recientemente figura el retiro de circulación de más de 800 conductores extranjeros que, tras ser sometidos a verificaciones, no cumplían con las condiciones necesarias para continuar operando legalmente vehículos comerciales en territorio estadounidense.
El endurecimiento de los controles también alcanza el dominio del inglés. Las normas federales establecen que los conductores comerciales deben tener capacidad suficiente para comunicarse con las autoridades y comprender las señales y advertencias instaladas en las carreteras. Quienes no superen la evaluación correspondiente pueden ser colocados inmediatamente fuera de servicio.
La administración del presidente Donald Trump ha convertido el cumplimiento de este requisito en uno de los principales componentes de su política de seguridad para el transporte comercial. El Departamento de Transporte sostiene que comprender indicaciones como límites, prohibiciones de entrada, pendientes peligrosas o rampas de emergencia constituye una condición indispensable para operar vehículos pesados.
La política representa un cambio frente al esquema aplicado durante varios años. Aunque los requisitos federales sobre conocimiento del inglés para conductores comerciales existen desde hace décadas, una directriz adoptada en 2016 impedía que los inspectores sacaran automáticamente de circulación a un chofer únicamente por incumplir esa condición. Esa práctica fue revertida y, desde junio de 2025, las infracciones relacionadas con el dominio del idioma volvieron a formar parte de los criterios para colocar conductores fuera de servicio.
Los controles se han extendido mucho más allá de los casos recientes. Datos divulgados por el Departamento de Transporte indican que más de 20,000 camioneros habían sido retirados de servicio desde junio de 2025 por incumplir requisitos básicos de dominio del inglés, mientras que las autoridades también emprendieron auditorías sobre la manera en que los estados concedían licencias comerciales a personas que no tenían domicilio permanente en Estados Unidos.
Como resultado de esas revisiones, la FMCSA identificó irregularidades en la expedición de licencias comerciales no domiciliadas en más de 30 estados y adoptó acciones contra 26 jurisdicciones. Según el Gobierno federal, más de 28,000 licencias otorgadas de manera irregular habían sido revocadas a nivel nacional.
El Departamento de Transporte también ha ejercido presión financiera sobre los estados que considera que no aplican adecuadamente las disposiciones federales. California comenzó a reforzar las evaluaciones de inglés después de que Washington retuviera fondos federales, mientras otras jurisdicciones también han sido objeto de advertencias o sanciones relacionadas con el cumplimiento de las reglas.
La normativa contempla algunas excepciones específicas. Los conductores que realizan recorridos exclusivamente dentro de determinadas zonas comerciales de la frontera entre Estados Unidos y México pueden recibir una infracción sin ser necesariamente retirados de servicio, siempre que su trayecto no se extienda fuera de esas áreas.
Las medidas forman parte de un debate más amplio sobre la presencia de trabajadores extranjeros en la industria estadounidense del transporte. Mientras el Gobierno defiende los controles como necesarios para garantizar que todos los operadores cumplan estándares uniformes de seguridad, su aplicación implica mayores exigencias para quienes buscan trabajar como conductores comerciales en el país.
El escenario apunta además a controles todavía más estrictos. Esta semana, el Departamento de Transporte anunció una propuesta para incorporar de manera permanente a las regulaciones federales la posibilidad de sacar inmediatamente de circulación a conductores comerciales que no puedan comunicarse adecuadamente en inglés o comprender las señales de tránsito. Según las autoridades, más de 26,000 conductores ya han sido apartados de las carreteras por incumplir esas pruebas desde que se reforzó su aplicación.






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