Yakarta.- Cerca de 10.000 indonesios esperan en albergues y refugios improvisados ayuda después de haber tenido que abandonar sus hogares el sábado debido al terremoto de 7,7 que sacudió la costa de la isla de Flores, al este del archipiélago, dejando un saldo de 68 muertos y más de 200 heridos.
La Agencia Nacional de Mitigación de Desastres (BNPB, por sus siglas en indonesio) indicó este lunes que hay 9.963 personas desplazadas de sus hogares, mientras que la ONG Save the Children dijo a EFE que muchos pernoctan frente a sus casas en las zonas más devastadas de la provincia de Nusa Tenggara Oriental.
Te puede interesar: Venezuela desmiente recientes rescates de sobrevivientes a casi un mes del doble terremoto
Desde el terremoto -cuyo epicentro se situó a 62 kilómetros del distrito de Ende-, cerca de un millar de réplicas se han registrado en esta zona de Indonesia, incluido un terremoto de magnitud 5,7 que este lunes sacudió nuevamente Flores, donde viven unas 2 millones de personas, sin que se activara la alerta de tsunami.
El nuevo temblor se produjo a las 8:46, hora local (00:46 GMT) a 35,6 kilómetros de profundidad, con su epicentro 42,1 kilómetros al nornoroeste de Ende, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que registra la actividad sísmica en todo el mundo.
Balances actualizados
En las últimas 24 horas, el Gobierno indonesio subió de 53 a 68 el total de fallecidos por este sismo, que también causó heridas de variada gravedad a 213 personas, mientras los equipos de rescate siguen buscando supervivientes, sin que las autoridades hayan ofrecido algún número de desaparecidos.
Según grupos indonesios de ayuda, 914 viviendas quedaron prácticamente destruidas en ciudades como Ende -la localidad más poblada de Flores, con cerca de 90.000 habitantes- y 93 escuelas y 36 centros de salud sufrieron daños parciales o graves.
Este reporte, difundido por la Agencia de Coordinación de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas, incluye datos sobre daños menores en numerosas carreteras de la provincia, situada a unos 600 kilómetros de la turística isla de Bali.
En respuesta a la creciente magnitud del desastre, el gobierno provincial declaró el estado de emergencia en la región durante los próximos 14 días, con el objetivo de coordinar la ayuda con las autoridades centrales. Medidas similares también han sido adoptadas oficialmente en los distritos y ciudades afectadas.
Riesgos y ayudas
Según estimaciones de Save the Children Indonesia, más de 8.000 niños «enfrentan riesgos de seguridad» por haber perdido sus hogares, sus lugares de estudio, las fuentes de ingresos de sus padres o representantes legales o por el retraso en la llegada de ayuda humanitaria en algunos sitios de difícil acceso.
«La gente está angustiada y asustada, especialmente los niños y los adultos mayores», subrayó la organización no gubernamental en una declaración a EFE.
La ONG instó a las autoridades y a las organizaciones humanitarias a brindar un esquema integral de ayuda que priorice un techo y comida, pero que incluya otros aspectos como la salud y la recreación.
Aunque el Gobierno de Prabowo Subianto no ha pedido ayuda internacional, China se ofreció este lunes a proporcionar asistencia.
Entretanto, el papa León XIV envió un mensaje de solidaridad espiritual y cercanía a los afectados de Indonesia, el país con más musulmanes del mundo, en el que «alienta a las autoridades eclesiales y civiles a continuar brindando asistencia humanitaria y reza por el personal de emergencia dedicado a las labores de recuperación».
Flores es una excepción en el archipiélago de más de 17.000 islas, con mayoría de población católica.
Indonesia se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica en la que cada año se registran numerosos terremotos, la mayoría moderados.




Se trata de un periódico dirigido por profesionales que se han unido con la finalidad de llevar la información a tiempo y con apego a la ética, la responsabilidad y los aspectos de este tiempo que requiere el ejercicio periodístico.