Infoexpress
Portada » Aulas en la Encrucijada Digital: la urgencia de formar docentes en Psicología Infantil ante la laxitud familiar en RD

Aulas en la Encrucijada Digital: la urgencia de formar docentes en Psicología Infantil ante la laxitud familiar en RD

Frente a la pantalla omnipresente y la dimisión del límite en los hogares dominicanos, la formación docente en salud mental se convierte en el último bastión para la estructura psíquica de las nuevas generaciones.

Panorama Nacional.  La sociedad dominicana atraviesa una metamorfosis silenciosa pero profunda. En las aulas del país, desde los centros urbanos de Santo Domingo y Santiago hasta los liceos rurales de las provincias, el magisterio se enfrenta diariamente a un fenómeno desgastante: aulas pobladas por estudiantes hiperconectados, con umbrales de frustración prácticamente inexistentes y una marcada dificultad para acatar normas básicas de convivencia.

Esta realidad no es fortuita; es el síntoma de la intersección entre la digitalización acelerada y la paulatina pérdida de autoridad en el núcleo familiar.

En la República Dominicana, la falta de «mano dura» —entendida no como violencia física, sino como la capacidad parental de establecer límites firmes, estructura y corrección afectiva— ha trasladado la responsabilidad formativa de manera desproporcionada hacia la escuela. Frente a este panorama, capacitar a los maestros en psicología infantil y del adolescente ha dejado de ser una opción de desarrollo profesional para convertirse en una urgencia de Estado.

Así lo estableció el psicólogo Luis Verges quien recomendó que se debe formar a los maestros en psicología infantil y para adolescentes, a propósito del inicio del año lectivo 2026-2027 y el reciente anuncio del Ministerio de Educación (Minerd) de capacitar a docentes del sistema educativo público, de cara a optimizar el proceso enseñanza y aprendizaje.

De la intervención del docente aclaró que: “Es fundamental porque los muchachos no tienen contacto permanente con sus padres, de hecho, tienen muchas horas en el sistema educativo”.

A su vez, externó no estar de acuerdo con la postura de Sócrates de que los maestros no eran necesarios, ya que cada ser humano lleva su propio docente consigo y programado en su mente, sin embargo, “pero, él como sabio lo que decía es que el docente debe cambiar de rol y convertirse en un inspirador, que despierte en ese muchacho, el sabio que lleva dentro”.

Verges explicó, “si vas a despertar el sabio que el ser humano lleva dentro debes tener habilidades para hacerlo y sintonizo contigo. Ahí vienen las competencias que no son las que se limitan a un simple currículo, es que van con la vida misma. Y esa dinámica con Sócrates, ahí yo coincido”.

Recomendó que se necesita un maestro que no solo se aprenda un esquema para enseñar sino un maestro inspirador para despertar y fortalecer la inteligencia emocional desde las aulas con base a las teorías propuestas y la convergencia entre la perspectiva cognitivo-conductual de Daniel Kahneman y la inteligencia emocional de Daniel Goleman ofreciendo un marco decisivo para transformar la dinámica del aula.

Kahneman, con su análisis del Sistema 1 (impulsivo, intuitivo e inmediato) y el Sistema 2 (reflexivo, analítico y deliberado), demuestra cómo los estados emocionales no regulados sesgan el pensamiento y bloquean la capacidad crítica del estudiante.

De su lado, Goleman retoma esta dinámica para fundamentar que la educación emocional es el puente pedagógico que permite frenar la automaticidad del Sistema 1 mediante el autoconocimiento y la autorregulación, activando así la atención sostenida del Sistema 2.

Comienza entrega bono

Comienza entrega bono

El llamado

Cuando el docente aplica ambos enfoques, logra que el alumno reconozca sus sesgos impulsivos, gestione la frustración académica y desarrolle una madurez cognitiva donde la emoción no interfiere con la razón, sino que la potencia.

La infancia en el espejo digital: el diagnóstico clásico

Para comprender la magnitud del reto, es indispensable volver a los teóricos que descifraron la mente humana antes de la llegada del algoritmo. El psicólogo suizo Jean Piaget, en sus fundamentales aportes sobre el desarrollo cognitivo y moral, planteó que la infancia construye su noción del mundo y de las reglas a través de la interacción directa con el entorno. Para Piaget, el desarrollo del juicio moral requiere de un proceso que va de la anomía (ausencia de normas) a la heteronomía (normas impuestas desde fuera) para alcanzar finalmente la autonomía.

Sin embargo, la hiperconexión digital altera este desarrollo natural. Al sustituir la interacción física y el juego reglado por la gratificación instantánea de las pantallas, el cerebro infantil no ejercita la autorregulación. Como advirtió el psicoanalista Erik Erikson en sus etapas del desarrollo psicosocial, la etapa de la infancia intermedia exige resolver la tensión entre la industria (la capacidad de trabajar, aprender y esforzarse) y la inferioridad.

Cuando las familias dimiten de su rol corrector y entregan a los niños a la estimulación digital continua, se priva al menor del aprendizaje de la postergación del deseo, una habilidad cognitiva y emocional imprescindible para la vida adulta.

El llamado

Un docente sin formación en psicología interpretará la falta de atención o la conducta desafiante de un alumno simplemente como «indisciplina» o «mala educación». Por el contrario, un maestro formado en psicología del desarrollo identificará que ese comportamiento es la manifestación de una estructura psíquica carente de contención afectiva y de límites claros en el hogar.

La erosión de la autoridad familiar en el contexto dominicano

El fenómeno del «laissez-faire» o permisividad extrema en los hogares dominicanos responde a múltiples factores socioeconómicos y culturales. La necesidad de jornadas laborales extensas, las dinámicas de migración y la sobreexposición a modelos de crianza malinterpretados han generado una culpa parental que frecuentemente se compensa con la ausencia de corrección y el acceso irrestricto a dispositivos electrónicos.

Aquí cobra vital relevancia la teoría del sociólogo y psicólogo Lev Vygotsky. Su concepto de la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) postula que el aprendizaje ocurre gracias a la mediación de un «otro más capaz» —tradicionalmente los padres y los maestros—. Vygotsky enfatizó el papel del entorno social y del lenguaje en la autorregulación del comportamiento. Si el entorno familiar no proporciona el «andamiaje» necesario (normas, rutinas, consecuencias claras a las acciones), el desarrollo de las funciones ejecutivas del cerebro del niño se frena.

Cuando el niño llega a la escuela sin ese andamiaje previo, se produce un choque estructural. El maestro dominicano actual no solo debe impartir contenidos curriculares de matemáticas o lengua española; debe asumir la función de sostén emocional y normativo que el hogar ha dejado vacante.

Fotografía del 8 de abril de 2026 que muestra a dos estudiantes caminando en quebrada Sardina en la comunidad comarcal (Panamá). EFE/ Carlos Lemos.

Fotografía del 8 de abril de 2026 que muestra a dos estudiantes caminando en quebrada Sardina en la comunidad comarcal (Panamá). EFE/ Carlos Lemos.

El llamado

Sin herramientas teóricas y prácticas de psicología infantil, el docente colapsa bajo el síndrome del burnout (agotamiento profesional) o recurre a métodos punitivos ineficaces que tensionan aún más la relación pedagógica.

El cerebro adolescente en la era del algoritmo

La situación se vuelve aún más crítica en la transición hacia la adolescencia. En esta etapa, caracterizada por la reestructuración cerebral y la búsqueda de identidad, la falta de límites familiares combinada con la digitalización expone a los jóvenes dominicanos a severos riesgos: ciberacoso, adicción a las redes sociales, ansiedad, depresión y fenómenos de aislamiento social.

El psicólogo estadounidense Albert Bandura, célebre por su teoría del aprendizaje social, demostró que los seres humanos aprenden en gran medida mediante la observación y la imitación de modelos. En el panorama actual, los modelos tradicionales (padres, maestros, líderes comunitarios) han sido desplazados por algoritmos diseñados para capturar la atención a través de la dopamina rápida y contenidos que premian la impulsividad.

Un docente capacitado en psicología del adolescente comprende la vulnerabilidad neurobiológica de sus estudiantes durante este periodo. Sabe que el córtex prefrontal —encargado del control de impulsos y la toma de decisiones racionales— no termina de desarrollarse sino hasta pasados los 20 años.

Estudiantes ya pueden consultar resultados de las Pruebas Nacionales 2026

El llamado

Por tanto, la «mano dura» entendida desde la psicología no es autoritarismo ciego, sino firmeza empática: la capacidad de establecer reglas infranqueables mientras se ofrece un espacio seguro de escucha y validación emocional.

Hacia un nuevo perfil docente en la República Dominicana

La transformación del sistema educativo dominicano no se logrará únicamente con la construcción de aulas o la entrega de computadoras y tabletas. La verdadera calidad educativa requiere invertir en el capital humano más valioso: la capacidad del maestro para conectar con la psique del estudiante.

Formar a los docentes en psicología infantil y adolescente permite:

Detectar alertas tempranas: diferenciar entre un problema conductual derivado de la falta de límites y un trastorno del desarrollo o un cuadro afectivo (ansiedad, depresión o trauma).

Diseñar ambientes de aprendizaje estructurados: implementar estrategias de disciplina positiva que ofrezcan el marco de contención que falta en los hogares.

Guiar el uso crítico de la tecnología: enseñar a los estudiantes a autorregular su tiempo en pantalla y a desarrollar un pensamiento crítico frente a los entornos digitales.

Fomentar la alianza escuela-familia: brindar al docente las herramientas de comunicación asertiva necesarias para orientar a los padres sobre la importancia del límite y la corrección a tiempo.

MP orienta a estudiantes sobre prevención del delito

La contención que salva

Como argumentaba el pediatra y psicoanalista Donald Winnicott, un niño necesita un ambiente «lo suficientemente bueno» para desarrollarse de manera sana, y ese ambiente requiere indispensablemente de la capacidad de los adultos para sostener la frustración del menor.

La formación en psicología infantil y del adolescente no es un lujo académico; es una herramienta de rescate social. Capacitar a los maestros dominicanos para comprender, contener y guiar la mente de las nuevas generaciones es la única vía para transformar el aula en un espacio donde la estructura venza al caos digital y la firmeza amorosa devuelva a los niños el derecho a crecer con salud mental y propósito.

El dato

Si la familia dominicana moderna se encuentra debilitada o desorientada ante el empuje de la era digital, la escuela debe dar un paso al frente. El docente o maestro debe ser el ente inspirador que busca despertar el sabio dormido en el estudiante.