
Santo Domingo, RD. – El periodista Hansel García presentó en el programa Esto No es Radio Show una pormenorizada denuncia sobre el caso de Enmanuel Hernández Medrano, un barbero que se hacía pasar por cirujano estético. Según García, este esquema de intrusismo profesional, calificado como uno de los más «asqueantes» del país, no operaba de forma aislada, sino bajo un engranaje de complicidades entre lo legal e ilegal.
La investigación sitúa el inicio de esta estructura en el entorno familiar del acusado. El padre de Medrano, Vicente Hernández Santana, un médico general que trabajaba como ayudante de un reconocido cirujano plástico, introdujo a su hijo en el quirófano pese a que este carecía de cualquier formación en enfermería o medicina.
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El cronograma de irregularidades detalla que, tras el retiro de su padre, Hernández Medrano asumió el puesto de ayudante. Sin embargo, tras intentar realizar cirugías por cuenta propia a espaldas del cirujano titular, fue expulsado de dicho centro. Posteriormente, fue acogido en una clínica en El Vergel, donde trabajó con médicos de apellido Polanco, y luego en la Clínica Leger en los Mameyes, centro que ha sido clausurado en varias ocasiones. En este último lugar, se registran víctimas previas como Gloria Mejía, residente en Estados Unidos, quien sufrió una «carnicería» que le dejó secuelas físicas permanentes tras una intervención en la que el imputado utilizó el seudónimo de «Enmanuel Telleira».
El deceso de Rebeca Brizard y la fachada clínica
El caso que desencadenó la investigación actual fue la muerte de la joven madre Rebeca Brizard la semana pasada. La cirugía se realizó en la Clínica de Obesidad y Antienvejecimiento, propiedad de la ginecóloga Griselda Basora, ubicada en Alma Rosa I. García describió el lugar como una «pocilga» que carece de habilitación, sala de emergencias o de internamiento, contando apenas con un quirófano y una sala de recuperación.
Según el relato periodístico, la muerte se produjo tras una lipoescultura y abdominoplastia. Durante el proceso de la «aplicatura» (cierre interno), el falso cirujano habría apretado demasiado el área, impidiendo que la paciente pudiera respirar adecuadamente. Al complicarse el cuadro, Hernández Medrano supuestamente entró solo al quirófano con la paciente antes de que esta colapsara por un paro cardiaco. Tras el fallecimiento, el acusado habría robado el expediente médico y escapado por una ventana, huyendo posteriormente hacia Colombia.
Complicidades médicas y el llamado a la familia
García identificó a los anestesiólogos Enmanuel Jorge y María Leidy Liranzo como parte del equipo que operó junto al barbero. Asimismo, señaló como socios de la clínica a los doctores Omar Reyes y Reinaldo Parra. Sobre este último, el periodista denunció un presunto acuerdo económico con los deudos para no ser incluido en la querella judicial.
Ante esta situación, el periodista lanzó un cuestionamiento directo a los familiares de la víctima: «¿Ustedes quieren justicia o quieren dinero? ¿Por qué están ocultando datos?». García enfatizó que la familia omitió inicialmente que Bizarre ya había sido operada de forma fallida por el barbero en una ocasión anterior.
Una doble vida de fachadas
La denuncia destaca la doble vida de Hernández Medrano, quien mantenía como fachada una barbería y un negocio de expendio de bebidas alcohólicas denominado Troyacorp en el sector de Los Mina.
Finalmente, Hansel García hizo un llamado a la ciudadanía a verificar las credenciales de los profesionales en la página de la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica (SodoCipre) y lamentó que médicos titulados se prestaran para avalar a un «carnicero» por beneficios económicos.



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